Una semana Bluetooth

Tengo que confesar que el artículo de hoy estaba preparado -e incluso programado- desde comienzos de semana. Entonces me dio un impulso consumista y compré un montón de cosas en Amazon. Y, mientras las probaba, pensé “vaya, esto es estupendo para escribir en cualquier parte. Ya no dependo del portátil para comenzar a preparar un post”. Más tarde mi mente empezó a sobrevolar el carácter un poco más personal que le vengo dando a estas páginas desde hace un par de semanas, y se me pasó por la cabeza que, a lo mejor, no termina de ser una mala idea sustituir el largo post que tenía escrito para hoy por algo un poco más ligero y consumista (aunque si le echáis un vistazo a mis gists de GitHub, algo encontraréis).

Soy el tipo de personas a la que les gusta recomendar lo que usan. Si he descubierto algo que me parece bueno, lo defiendo gratis. Y esta semana la verdad es que he tenido suerte con todos los productos  en lo que he confiado unos  euros.

Qué gran invento el Bluetooth, ¿verdad? Hasta que no tuve el Moto 360, en mi teléfono no había encendido el Bluetooth más que para pasar alguna fotografía cuando la calidad de internet no era suficiente como para hacerlo por WhatsApp, y ahora me encuentro a mí mismo deseando que todo lo que pueda llevar la B azul, lo lleve. Cierto es que antes, cuando las tecnologías inalámbricas se comía la batería de cualquier aparato, lo tenía estigmatizado. ¡Mis primeros teléfonos tenían puerto de infrarrojos para pasar fotografías y audios! Pero desde que estoy obligado a llevar el BT encendido todo el día, me parece el invento del siglo. Que sí, que llego tarde a la fiesta, y que vosotros seguramente lo llevéis utilizando años en vuestro día a día. Pero estas con las comodidades que me he agenciado para aprovechar un poco más el mundo sin cables.

Teclado iClever IC-BK01

El iPad es mi gran acompañante -de hecho, el borrador de esta entrada lo estoy preparando ahí-. Antes me apoyaba mucho más en él, hasta el punto de utilizarlo hasta para tomar notas manuscritas. Y, aunque ya no lo necesito tanto en ese aspecto, sigue siendo un todoterreno para casi cualquier situación. Seamos sinceros, Android en tabletas simplemente no está a la altura.

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Ilustración 1, teclado iClever

Resulta que escribo mucho más veloz con un teclado que a mano (vaya, quien lo iba a decir), así que llevaba tiempo queriendo uno Bluetooth que pudiese llevar disimuladamente en la mochila. Pero tampoco me quería dejar mucho dinero, pues resulta que la relación calidad-precio, al menos con los teclados que he podido probar en centros comerciales como MediaMarkt, no mejora con la subida de los euros. Así que el teclado iClever IC-BK01 ha resultado ser perfecto. Apenas 20€ (tras aplicar rebajas), no sufre de pulsaciones dobles, las teclas están lo suficientemente separadas como para escribir con comodidad, es muy ligero, y todas las funciones especiales (volumen, cortar, copiar, pegar, caracteres especiales) funcionan tal y como cabría esperar. Es compatible con Windows, Android e iOS (y, posiblemente, también con OS X).


Altavoz Anker A7908

Llevaba MUCHO tiempo con el capricho de un altavoz que se escuchase bien. Cuando cocino en casa, me gusta hacerlo escuchando música, podcasts, o viendo series desde mi servidor de Plex. El problema con los altavoces que montan teléfonos y tabletas es que no son todo lo potentes que me gustaría, y, cuando lo son, distorsionan muy rápido. Seamos sinceros, no soy ningún entendido del sonido. Únicamente sé diferenciar entre lo que se escucha bien y lo que se escucha mal, y a duras penas. Y este altavoz –Anker A7908-, que llevaba varios meses en mi lista de deseos de Amazon, se escucha muy muy bien.

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Ilustración 2, altavoz Anker

Con Bluetooth 4.0, no debería ser un gran consumidor de batería. Es elegante, el plástico del que está hecho se siente bien al tacto, y me parece una muy buena opción comparada con la competencia. Siendo la competencia la selección de altavoces que tienen en MediaMarkt. Caros y, en la mayoría de ocasiones, bastante feos para mi gusto.


Auriculares Mpow Swift

Otro de los aparatos que llevaban en mi lista de deseos varios meses. Cuando iba a hacer deporte (con el mal tiempo y los estudios los meses de invierno lo suelo dejar de hacer), lo hacía yo solo. Así que siempre llevaba el teléfono cargado de música y podcasts, para no morirme de aburrimiento. Sin embargo, hacer deporte con unos cascos de cable es un completo incordio. Se enganchan en las máquinas, botan de un lado a otro mientras corres, no puedes dejar el móvil en la repisa de la ventana si tienes que hacer algo tumbado, por lo que se te terminará cayendo… Imposible.

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Ilustración 3, auriculares Mpow Swift

He tenido que esperar, de nuevo, a que estos cascos estuviesen en oferta. Puedo justificar 20€ en ellos, pero no 40€. De nuevo lo recuerdo, yo de sonido entiendo poco. Sin embargo, los auriculares in-ear de Mpow han demostrado dar la talla. Llevan ya aproximadamente tres horas de uso desde su primera carga, y el indicador de batería está a la mitad (no en balde dice su descripción que aguantan hasta seis horas de uso). Tienen manos libres, aunque todavía no he probado esa función. Por lo demás, son ligeros y muy cómodos. No puedo esperar a que llegue la primavera para darles un uso más continuo.


Radio de coche Philips CE152

La joya de la corona de las compras de esta semana. Como ya he dicho antes, soy una persona muy de podcasts. Y, como últimamente hay días que me puedo pasar hasta una hora conduciendo (de casa a la Universidad, vuelta a casa, al trabajo, vuelta a casa…), llevo siempre descargados en mi teléfono los últimos programas de los podcasts que sigo. Otro de mis problemas que, además, me hacen depender mucho del teléfono mientras conduzco, es mi escaso sentido de la orientación. Siempre que me meto por el centro de la ciudad, es con Waze encendido.

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Ilustración 4, radio Philips CE152

Sin embargo, la radio que tenía en el coche era las de casete. Intenté en su día comprar una de esas cintas-adaptador, pero era peor el remedio que la enfermedad, así que para escuchar podcasts en el coche recurría al teléfono y al boost de volumen de PocketCasts, y para guiarme, a escuchar con atención la voz del GPS para no perderme nada.

No más. Ahora por fin he entrado de lleno en el mundo de la gente que escucha bien la radio mientras conduce. Que es, básicamente, todo el mundo menos los que conduzcamos coches que tengan más de cinco o seis años.

De la Philips CE152 solo tengo cosas buenas que decir. Es muy sencilla de usar -ideal si vas conduciendo y quieres cambiar rápido entre modos o emisoras, todo es muy directo-, y el emparejamiento Bluetooth con el teléfono es fiable, sin cortes. Por su precio (unos 80€) poco más se puede pedir. Si algo se le puede echar en cara, es que la versión de Bluetooth es 2.0, por lo que para viajes largos necesitarás, a mayores, un cargador para el móvil de los que se conectan al mechero del coche.


Estas han sido mis compras de la semana. ¿Conoces algo más que funcione con Bluetooth que me puedas recomendar para la próxima vez que llene la lista de la compra?

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